El Quetzal

Alado pensamiento de colores

que arcoirisa el azul con tardo vuelo,

condensación crepuscular del cielo,

alma de pedrerías y de flores.

Augur de los altivos gladiadores

que defendieron palmo a palmo el suelo,

cuando envolvió a la América el anhelo

devastador de los conquistadores.

Estuche de esmeraldas y rubíes,

redondos ojos como puntos de íes

que se encienden en bélica amenaza.

La libertad bajo sus alas vuela,

y en su augusto silencio se revela

la infinita tristeza de la raza.

Autor: Félix Calderón Ávila

La ceiba

Florón de gloria en aldeana plaza

imagen de lo grande y lo sublime

que el alma noble eleva y la redime

de lo pequeño, que su ser desplaza.

Refugio de avecilla cantadora,

o de viajero que asu tronco llega

y del romero que en el templo rueda:

florido arpegio del que canta y ora.

Con razón te escogió la patria

por excelsa en el reino vegetal:

si grandeza, bonanza y armonía.

Es de tu ser la esencia prodigiosa:

la sabia de tu mole colosal.

Eres más princesa o reina, diosa.

Autor: Julian Méndez Hidalgo

Monja Blanca

Mariposa rara

de nieve y rocío

nació en la montaña

temblando de frío.

Dulce Monja Blanca

mi Flor Nacional;

mariposa rara

de la Verapaz.

Vestida de blanco

flor de la montaña;

símbolo y encanto

de mi Guatemala.

Autor: Adrián Ramírez Flores

Patria

¡Oh, Patria, Patria querida,

cuántos placeres te debo!

Tú me recuerdas los seres

a que más amor profeso;

tú me recuerdas la infancia

con sus inocentes juegos;

tú me recuerdas los días,

de mayor dicha y sosiego,

las caricias de mi madre,

los cuentos de mi abuelo.

¡Oh, Patria, Patria querida,

cuántos placeres te debo!

Autor: Julio Herrera Reissig

Tomado del libro: Poemas escogidos para niños.

Autor: Francisco Morales Santos

La Ceiba

En las vírgenes selvas, corpulento,

yergue su tronco de nudosas ramas

que improvisan vibrantes pentagramas

para todas las músicas del viento.

Bajo su sombra, patriarcal asiento

presta al labriego en las mullidas gramas;

a su pie, desenvuelve panoramas;

y brinda, con su copa, al firmamento.

Graba en la tierra enormes cicatrices,

mas no la hiere ni penetra en vano,

ya que resalta sobre todo el mundo;

porque el árbol que ahonda en sus raíces,

es, igual que el pensamiento humano,

siempre más grande más profundo.

Autor: José Santos Chocano

Tomado del libro: Poemas escogidos para niños.

Autor: Francisco Morales Santos

Bandera querida

Bandera querida

valientes soldados

te dieron la vida.

Tus paños sagrados

llevan en sus vuelos

las glorias más grandes.

Sendas de los cielos,

nieves de los Andes,

y el puro cariño

de mi alma de niño.

Autor: Germán Berdiales

Tomado del libro: Poemas escogidos para niños.

Autor: Francisco Morales Santos

15 de septiembre

Fecha hermosa, la nación

su noble perdón levanta

y todo sonríe y canta

a ,los pies de este pendón.

No fue el rugiente cañón,

ni el exaltado guerrero

quienes en combate fiero

nos dieron la Independencia:

Fue la ley de la conciencia

y no el filo del acero.

Ajenos de torpe saña,

de hondos rencores ajenos

nos despedimos serenos

de entre los brazos de España.

Y el odio que el alma empaña

no vino de este acto en pos;

las dos naciones, las dos

que estrechara férreo lazo

se unieron en tierno abrazo

y se dieron el adiós.

Autor: Máximo Soto Hall

Tomado del libro: Poemas escogidos para niños.

Autor: Francisco Morales Santos

La Ceiba de mi pueblo

Como todos los pueblos de mi tierra

tiene el mío una Ceiba, hermosa y noble;

más alta que el caobo

y mas fuerte que el roble.

Ha vivido centenios

como la antigua iglesia

frente a la cual, extiende su follaje;

¡y parece otro templo,

con su cúpula verde

y su campanario musical de pájaros!

Se encortina de sol por la mañana

y por las noche de lunados velos,

cuando errantes luciérnagas la alumbran

con mil collares de foquitos verdes.

Autora: Angelina Acuña

Tomado del libro: Poemas escogidos para niños.

Autor: Francisco Morales Santos