Patria

¡Oh, Patria, Patria querida,

cuántos placeres te debo!

Tú me recuerdas los seres

a que más amor profeso;

tú me recuerdas la infancia

con sus inocentes juegos;

tú me recuerdas los días,

de mayor dicha y sosiego,

las caricias de mi madre,

los cuentos de mi abuelo.

¡Oh, Patria, Patria querida,

cuántos placeres te debo!

Autor: Julio Herrera Reissig

Tomado del libro: Poemas escogidos para niños.

Autor: Francisco Morales Santos

La Ceiba

En las vírgenes selvas, corpulento,

yergue su tronco de nudosas ramas

que improvisan vibrantes pentagramas

para todas las músicas del viento.

Bajo su sombra, patriarcal asiento

presta al labriego en las mullidas gramas;

a su pie, desenvuelve panoramas;

y brinda, con su copa, al firmamento.

Graba en la tierra enormes cicatrices,

mas no la hiere ni penetra en vano,

ya que resalta sobre todo el mundo;

porque el árbol que ahonda en sus raíces,

es, igual que el pensamiento humano,

siempre más grande más profundo.

Autor: José Santos Chocano

Tomado del libro: Poemas escogidos para niños.

Autor: Francisco Morales Santos

Bandera querida

Bandera querida

valientes soldados

te dieron la vida.

Tus paños sagrados

llevan en sus vuelos

las glorias más grandes.

Sendas de los cielos,

nieves de los Andes,

y el puro cariño

de mi alma de niño.

Autor: Germán Berdiales

Tomado del libro: Poemas escogidos para niños.

Autor: Francisco Morales Santos

15 de septiembre

Fecha hermosa, la nación

su noble perdón levanta

y todo sonríe y canta

a ,los pies de este pendón.

No fue el rugiente cañón,

ni el exaltado guerrero

quienes en combate fiero

nos dieron la Independencia:

Fue la ley de la conciencia

y no el filo del acero.

Ajenos de torpe saña,

de hondos rencores ajenos

nos despedimos serenos

de entre los brazos de España.

Y el odio que el alma empaña

no vino de este acto en pos;

las dos naciones, las dos

que estrechara férreo lazo

se unieron en tierno abrazo

y se dieron el adiós.

Autor: Máximo Soto Hall

Tomado del libro: Poemas escogidos para niños.

Autor: Francisco Morales Santos

La Ceiba de mi pueblo

Como todos los pueblos de mi tierra

tiene el mío una Ceiba, hermosa y noble;

más alta que el caobo

y mas fuerte que el roble.

Ha vivido centenios

como la antigua iglesia

frente a la cual, extiende su follaje;

¡y parece otro templo,

con su cúpula verde

y su campanario musical de pájaros!

Se encortina de sol por la mañana

y por las noche de lunados velos,

cuando errantes luciérnagas la alumbran

con mil collares de foquitos verdes.

Autora: Angelina Acuña

Tomado del libro: Poemas escogidos para niños.

Autor: Francisco Morales Santos

A Guatemala

Dulce tierra solar, de piel oscura,

dulce tierra caliente, a nadie extraña,

yo amo desde tu seno de montaña,

hasta el húmedo pie de tu llanura!

El Océano que abraza tu cintura

hecho torrente, se internó en tu entraña

y en la lluvia y el río que te baña,

madre, joven, mantiene su frescura.

Se inclina hasta besar tu piel morena

un cielo azul, traslúcido y sereno;

la montaña te hincha, como llena

un suave cuerpo femenil el seno

y vas preñada de la dulce pena

de un pardo vientre eternamente bello.

Autor: Rafael Arévalo Martínez

Tomado del libro: Poemas escogidos para niños.

Autor: Francisco Morales Santos

Aplauso a Tecún (fragmento)

Que te aplaude el mar,

Tecún y no yo.

Que un retumbo de la tierra

te aplauda, y no yo,

que no tengo tantas manos,

ni tambor

como la tierra y el mar.

Pero nadie te ame más

que yo.

Que el abismo de mi alma

cabe tu sangre, Tecún.

Nadie tiene más amor

para ti,

que yo.

Autora: Ligia Bernal de Samayoa

Tomado del libro: Poemas escogidos para niños.

Autor: Francisco Morales Santos

El nombre de la patria

Mi patria es altísima.

No puedo escribir una letra sin oír

el viento que viene de su nombre.

Su forma irregular la hace más bella

porque dan deseos de formarla, de hacerla

como a un niño a quien se enseña a hablar,

a decir palabras tiernas y verdaderas

a quien se le muestran los peligros del mundo.

Mi patria es altísima.

Por eso digo que su nombre se decompone

en millones de cosas para recordármela.

Le he oído sonar en los caballos y en los fuegos

que mis ojos han visto y admirado.

Lo traían las muchachas hermosas en la voz

y en una guitarra.

Mi patria es altísima.

No puedo imaginármela bajo el mar

o escondiéndose bajo su propia sombra.

Por eso digo que más allá del hombre,

del amor que nos dan en cucharadas,

de la presencia viva el cadáver,

está ardiendo el nombre de la patria.

Autor: Oscar Acosta

Tomado del libro: Poemas escogidos para niños.

Autor: Francisco Morales Santos